[Publicación] Anarquía & Comunismo N°10

Ya son 10 números de Anarquía & Comunismo, boletín teórico-agitativo, y esfuerzo editorial algo intermitente, que se dispone a ser un material útil para la dilucidación de nuestro estadio histórico y la posibilidad de su superación revolucionaria.

Nuestra décima edición es una edición extendida y está dedicada a un importantísimo episodio de la historia humana, al que se le han dedicado ríos de tinta y que determinó a la civilización tal como la conocemos, pero sobre el que consideramos que aun esta cubierto por el velo de la mistificación de parte de los revolucionarios, tanto de la izquierda y ultra-izquierda leninista a como libertaria. Las distintas variantes de sectas leninistas aun reverencian al Estado soviético como el paraíso de los trabajadores, enarbolando la hipertrofia estatal, el desarrollo industrial, la proletarización forzosa, etc., evidenciándose como la izquierda del Capital, mientras que algunos de ellos sólo son críticos con la burocratización, el ‘Estado obrero degenerado’ u otros aspectos parciales del régimen soviético. La mayoría de los libertarios, por su lado, son críticos con el totalitarismo de Estado, con el totalitarismo, pero muchas veces no van más allá de eso. Nosotros creemos que la cuestión es un poco más compleja: la cuestión rusa encarna un episodio de la historia humana que condensa la contestación revolucionaria al mundo existente y a la vez la contrarrevolución de esta constestación en un mismo movimiento; determinó la configuración del mundo y los movimientos revolucionarios y contrarrevolucionarios (papeles que muchas veces llegan a encarnar los mismos grupos) del presente y futuro, y es un episodio fundamental de la totalización global del dominio del Capital.

En fin. Estos temas son tratados más profundamente en este número

  • A 100 años de la Revolución Rusa: Una introducción histórica
  • La oleada revolucionaria de 1917/1923
  • Dossier: extractos de Grandizo Munis y Victor Serge sobre la cuestión rusa
  • Arbeit Macht Frei, o la concepción socialdemócrata de la transición al socialismo
  • Leninismo y contrarrevolución: correspondencia revolucionaria sobre la revolución rusa
  • Epílogo: Revolución a título humano

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[Documental] Grandes tardes y pequeños amaneceres

Una apasionante crónica de mayo de 1968. Los símbolos de la autoridad son impugnados por millones de huelguistas y estudiantes. William Klein rueda día a día asambleas, debates improvisados, manifestaciones, barricadas, trifulcas de calles, utopía en marcha, esperanzas, dimisiones. Rodado en blanco y negro, cámara al hombro, es el documento más preciso, más exacto y más inquietante sobre la gran rebelión francesa del siglo XX.

Panfleto por Rafael Nahuel

* Repartido el domingo 26 de noviembre en Rosario
*Extraído del blog de los compañeros Boletín Oveja Negra
 
Ayer los perros guardianes del Estado hicieron bien su trabajo: mantener a fuego y sangre los privilegios de quienes todos los días nos aplastan las cabezas.
Ayer, mientras familiares, amigos y compañeras velaban a Santiago Maldonado, la Prefectura asesinaba en las proximidades de Villa Mascardi al compañero mapuche Rafael Nahuel, que junto a otros weichafes había estado refugiándose en los cerros, luego de la brutal represión y desalojo del jueves pasado a la Lof Lafken Winkul Mapu.
Ayer le toco a él, hace casi cuatro meses a Santiago y si retrocedemos en el tiempo podemos nombrar miles de rebeldes que se opusieron a esta vida mercantilizada, donde el Estado no dudo un segundo en cortar el latido de sus corazones. Poniéndoles un tiro, tirándolos al río, encarcelándolos, torturándolos… Así nació esta nación, así se consolidó la Argentina, a fuego y sangre desde hace dos siglos.
Quienes nos oponemos de raíz a esta realidad social sabemos que no es una medida extrema del gobierno actual, sino que es la continuidad de un proyecto donde la propiedad se reafirma sobre la vida. Un proyecto que tiene siglos y que arrasa todo el planeta, progreso lo llaman algunos…
Amamos este territorio, mas no este país. Somos enemigos de quienes dicen amar estas tierras y las envenenan con glifosato en los campos, cianuros en los ríos y deforestan miles de hectáreas en pos de la avaricia ganadera. No son “nuestras tierras”, no solo porque son propiedad de unos pocos y tenemos que pagarlas hasta después de muertos, sino porque no queremos que nuestra forma de vida este basada en la posesión. ¡Son tierras con las cuales queremos convivir!
El Estado y sus reformistas hablan de derechos, nosotros de necesidades. Necesidad de alimentarnos, vestirnos y poder pisar un suelo sano para subsistir.
¡RAFAEL NAHUEL, PRESENTE!
¡SANTIAGO MALDONADO, PRESENTE!
¡LIBERTAD A FACUNDO JONES HUALA!
¡POR LA TIERRA Y CONTRA EL CAPITAL!

[Audiovisual] Leviatán

“Toda la vida de las sociedades en las que dominan las condiciones modernas de producción se presenta como una inmensa acumulación de espectáculos. Todo lo que era vivido directamente se aparta en una representación.”

Nosotros no somos demócratas. Estamos en la búsqueda y en la lucha por la construcción de una sociedad en la que las relaciones humanas no vengan mediadas por el dinero ni por el ejercicio de poder sobre las otras, ésta es nuestra intención. Pensamos que hace falta hacer un análisis de lo que supone hoy en día la democracia, ya que viendo como la lógica en la que ésta se sustenta se filtra en muchos de los discursos de algunos de nuestros compañeros, se nos vuelve muy difícil una ruptura real con el sistema de dominación actual. Atacamos la democracia porque es la forma más precisa y perversa que toma el capitalismo a la hora de gobernarnos. Atacamos la democracia porque su potencia desmovilizadora consiste, en buena medida, en movilizarnos dentro de los amplios márgenes que no la cuestionan. Atacamos la democracia porque no hemos renunciado a cambiar el mundo, porque aún no nos damos por vencidas y somos capaces de desear situaciones colectivas que desconocemos y porque intuimos que la vida no se sitúa dentro de los márgenes de lo que hoy día es posible.

[Ciclo de Actividades] 1er Asalto del proletariado contra la sociedad de clases

Presentación.

“No llegamos a ponderar lo suficiente lo que deben nuestras teorizaciones a nuestros fracasos. Si la Comuna de París fue un avance gigantesco, en ciertos sentidos aún no superado, también indicaba el callejón sin salida del comunalismo. Rusia ha ilustrado ya la suerte de una insurrección que se limita a una toma del poder, y España mostró lo que ocurre a las socializaciones cuando se deja intacto el Estado. Pero en cada ocasión la ‘lección’ es negativa, la contrarrevolución se fija y consolida el contenido de lo que ha intentado el proletariado” (Dauvé/Nesic, Comunización).

A 100 años de 1917 distintos expertos y medios de (in)comunicación dedican parte de su tiempo a analizar la Revolución Rusa como un curioso evento de un pasado por lejano en que tales aventuras eran posibles, y por suerte ya no.
Hace 100 años, la humanidad proletarizada había sido desangrada por el desarrollo del capitalismo y la gran guerra imperialista. El mundo ardía por los cuatro costados: no sólo en Rusia, donde se logró por un breve instante liquidar el viejo mundo, sino que en diversas insurrecciones obreras y campesinas desde Berlín y Baviera a México, Seattle y Puerto Natales, entre muchas otras, el proletariado luchaba abiertamente por la revolución social.
El capitalismo y su gran aliada, la socialdemocracia, tuvieron que reinventar diversas formas de gestión del sistema para así evitar o al menos aplazar su destrucción (“leyes sociales”, keynesianismo y “Estado de Bienestar”).
Un siglo después, estas experiencias han sido mitificadas en distintas maneras, y casi nada se sabe de este gran asalto proletario contra la sociedad de clases como proceso global.
Es por esto que para la última semana de octubre realizaremos un sin número de actividades que intentan hacer un balance sobre lo que denominamos como 1er Asalto del proletariado contra la sociedad de clases (1917-1923). Así entonces el contenido de la actividad es el siguiente:

-Exposición: ¿Qué fue la U.R.S.S? Las particularidades del capitalismo en la Unión Soviética.
– Presentación de: Número especial del Periódico Anarquía y Comunismo.
Material gráfico: Un resorte dela máquina.
Material audiovisual: Días de noviembre.

Lugares: 26 de oct. UAH, Cienfuegos 41 a las 19 hrs.
27 de oct. Escuela comunitaria Caupolicán, San Antonio a
las 18: 30 hrs.
28 de octubre. Sede social Obispo Orrego con Platón, Villa Olímpica a las 18 hrs.
29 de oct. Sede social Las nieves con Puerto Montt, Villa Andes del sur, Puente Alto a las 14 hrs.

Memoria auto critica para una conciencia emancipadora

Apuntes sobre la derrota del proletariado Chileno en la década de los 70

 “Hay que retomar el estudio del movimiento
obrero clásico de forma desengañada”
Internacional Situacionista

“Oh, caballeros, la vida es corta… si vivimos, vivimos para marchar sobre la cabeza de los  reyes”

William Shakespeare

La última gran ofensiva del movimiento proletario chileno y su derrota, está enmarcada en el contexto histórico del segundo asalto proletario, por ende no debemos entender este proceso como un acontecimiento aislado, ya que podemos destacar diferentes sucesos internacionales que apuntaban hacia un estallido más o menos claro de la revolución social.

Comprendemos  el segundo asalto proletario como una gran ola revolucionaria y creativa, política y existencial, donde se reúne históricamente tanto el desgaste del modelo de trabajo post fordista y el patrón económico keynesiano. En paralelo,  la auto organización de los proletarios en todo el mundo va desarrollando su propia actividad vital, generando cada vez más tensión social y precipitando al capitalismo a una nueva crisis. En este marco, Latinoamérica y el mundo es un caldo de cultivo para la subversión del modo de vida capitalista.

El capitalismo mundial comprende que su crisis es inminente, así todas las fuerzas democráticas están dirigidas a contener el fantasma del comunismo[1] que se avizora como irremediable. Esta ofensiva, se caracterizo por diferentes formas de negación a la sociedad existente, donde podemos encontrar: el abstencionismo laboral en fabricas de Italia, el movimiento de ocupaciones en el mayo francés, la toma de terrenos y fabricas en Chile,  la expropiacion a la banca y al comercio burgués como practica común del proletariado a nivel internacional, la táctica de la guerrilla urbana y rural primordialmente en Latinoamérica ,  las huelgas generales y salvajes de gran parte de Europa, la lucidez de grupos como Zengakuren[2] en Japón que fueron los primeros en el mundo en lograr la coordinación de obreros, estudiantes y campesinos teniendo como consigna principal “ni imperialismo ni estalinismo”, lo cual no es algo despreciable para la época, al mismo tiempo que la proliferación de grupos autónomos de ataque anti-capitalista como el Movimiento Ibérico de Liberación MIL en España, entre otros.

El proceso revolucionario en Chile se vino fraguando bastante años antes del periodo Allendista, su contenido se expreso en la acción autónoma de amplios sectores del proletariado obrero y campesino; principalmente a través de tomas de terreno, ocupación de fabricas, organización barrial y acciones de autodefensa armada, practicas que en su conjunto apuntaban a recuperar las condiciones de existencia que les había arrebatado el modo de producción capitalista[3] y que conllevaron variadas masacres orquestadas por el Estado Chileno anteriores al Golpe de 1973[4].  Como ejemplo de la radicalidad antes mencionada podemos visualizar experiencias como las de COOTRALACO[5], empresa auto gestionada por sus trabajadores donde a pesar de la carencia teórica, los obreros sacaban las siguientes conclusiones:

“Entre nosotros no se pregunta de qué partido eres. Nuestra definición es si se está con los trabajadores o en contra de ellos en la práctica. No aceptamos que las diferencias ideológicas nos paralicen. “[6]

En el Chile de los 60, los partidos de izquierda abogaban por una política de nacionalización, contraria a la política de nacionalización y reforma agraria que llevo a cabo la DC, pero no porque esta fuera reformista, sino porque era reformista con apoyo de capitales imperialistas. O sea, la izquierda era el reflejo de una polarización ideológica que disimulaba las verdaderas contradicciones de clase existente en la sociedad.  Siendo un poco mas reflexivos, y desde nuestro momento histórico actual, podríamos decir que la izquierda chilena buscaba encuadrar las practicas de antagonismo proletario en los mecanismos democráticos existentes, filtrando el poder revolucionario del proletariado que se constituía lentamente en práctica viva contra la sociedad de la mercancía.

Así, en Chile y otro países del cono sur, surgen diversos gobiernos de tonos socialistas que abogan por una mejor repartición de la riqueza y una nacionalización contraria al imperialismo estadounidense[7]. No obstante el proletariado chileno no se limito a seguir las políticas democráticas de la “Unidad Popular”, sino que agudizo su practicas, pues con la llegada de Allende, lejos de decantar en un poder obrero, la lucha de clases se agudiza por fuera de los canales parlamentarios.  Cuando los obreros comienzan a hablar y actuar por sí mismos, se comienzan a generar las primeras contradicciones entre el Gobierno y sus “bases”. Con la espontanea ocupación obrera de diversas fabricas Allende es forzado a nacionalizarlas para prevenir la autogestión de los trabajadores. De este modo, los trabajadores chilenos solo cambiaron un jefe por otro, de Kenecott o Anaconda[8] a la burocracia gobernante. La acumulación del capital es siempre acumulación a expensas del proletariado.

En el mundo rural, tenemos que los campesinos realizaron “espontaneas tomas armadas” auto organizados y por fuera de la autoridad estatal.  De hecho, el gobierno no perdió oportunidad en denunciar  “expropiaciones indiscriminadas” y a la “desaceleración”, y cuando legitimo dichas tomas fue gracias a la presión de los campesinos. El MCR (Movimiento Campesino Revolucionario)[9] frente político-social del Movimiento Izquierda Revolucionaria si bien actúo asumiendo un rol protagónico en la expropiación de aquellos fundos nunca rompió con la políticas burocráticas de la UP, pues el MIR siempre que el gobierno de la UP se hayo en problemas movió sus banderas mediadoras para legitimar las políticas públicas del Estado, coartando la actividad autónoma del campesinado.

En la huelga patronal de octubre del 72, los obreros agudizan su práctica revolucionaria, tomando activamente las fabricas y coordinándose en cordones industriales autónomos, los cuales  fueron acusados por el MIR y el Gobierno de llamar al “paralelismo sindical”. De esta manera, son atacados por el gobierno de Allende por ocupar activamente las fabricas sin asistencia sindical o estatal, tales organismos coordinaban la distribución y producción de productos al mismo tiempo que organizaban la defensa armada contra los patrones (prácticas que en parte gestionaban el capital, pero que también implicaban una apropiación de sus medios de trabajo y lucha; de lo cual rescatamos su experiencia de combate contra el viejo mundo, en desmedro de la apología a la producción, ya que comprendemos que la gestión del capital no significa una real apropiación de nuestras vidas, sino que una mera administración de la explotación de los trabajadores por los trabajadores).

En los barrios la aplicación de las Junta de Abastecimiento Popular, instituciones creadas por el gobierno fueron altamente desbordadas por la auto organización barrial reorganizada en los comandos comunales y concretada por el explosivo desarrollo del movimiento poblador. Entre 1964 y 1969 se registraron 58 tomas de sitios en Santiago, de las cuales 35 fueron protagonizadas en este último año[10]. Con la agudización de la lucha de clases, encontramos que “se puede afirmar con toda seguridad que entre 1970 y septiembre de 1973 se registraron en Santiago, al menos, 344 tomas exitosas de terrenos urbanos.”[11] Así mismo, los comandos comunales se extienden por todo el país; órganos territoriales paralelos a los cordones industriales formados- en primera instancia-como un intento de frenar la ofensiva de la burguesía, pero que terminaron por expresar el afán espontaneo de los trabajadores por auto-dirigirse, “teniendo acceso a las tareas de organización, dirección y control de la sociedad, como única forma de encarar directamente la resolución de sus problemas económicos y políticos.”[12]

Toda esta autonomía expresada en actos fue recuperada por las diversas organizaciones leninistas del momento. El papel de la socialdemocracia jugará un rol importante en este proceso en la medida que el desarrollo de auto actividad proletaria es frenado por el programa de la vía chilena al socialismo que propugnaba la izquierda del capital. Así entonces, la revolución se vio supeditada a organizar la economía a través del Estado “popular”, que enfatizaba en la realización de un modo de administración donde la condiciones modernas de producción son dirigidas a partir de de la dirección de los partidos de vanguardia obrera (UP,PC, PS, MIR, ELN, etc.)

La reacción de la burguesía aristocrática aumento no por los embistes del “Estado marxista”, sino por la creciente auto actividad del proletariado autónomo. La derrota proletaria hunde sus raíces en la confianza ciega en la ideología política de sus representantes. El gobierno de la UP, no fue más que un espectador impotente en la lucha de clases desplegada por fuera de las estructuras políticas formales. No fue fortuito que fuese precisamente en los lugares con más actividad autónoma del proletariado[13] donde se vio la resistencia más fuerte a la dictadura militar. El cordón industrial Cerrillos[14], la planta textil SUMAR[15], la población La Legua, entre otras locaciones fueron experiencias de combate proletario que no hacían más que demostrar que las redes por la autonomía de la clase no necesitaban del modelo leninista de organización para defender las pocas conquistas que habían alcanzado hasta ese momento. El “compañero presidente”, fue el mismo que desarmo a las milicias obreras meses antes del golpe,[16] dejándolas indefensas ante los militares que ya estaban en su gabinete. Así vemos que la derrota de la “revolución chilena”, se fraguo mucho antes del 11 de septiembre.

La ultra izquierda de la época, MIR, ELN, y otros -que no cayó en la canallada de sus pares políticos de abandonar el país,- no abandonó a los proletarios que resistieron en sus poblaciones y fabricas, pues “el MIR dio órdenes de replegarse en orden y combatiendo. Sus militantes combatieron junto a los obreros pero -conscientes que la derrota del reformismo era inevitable- se retiraban en orden cuando la resistencia era imposible”[17]. Pero en la práctica no pudo nunca sacudirse de la carga de la UP, pues su transa ideológica con el reformismo los había derrotado de antemano. Así con respecto a las relaciones entre el MIR y los cordones industriales vemos que; “meses antes del golpe alguno de sus dirigentes obreros más importantes habían roto con su dirección porque la consideraban burocrática y oportunista. En realidad se trata de una dirección que quiere hacer la revolución “para” los obreros, pero que no ha comprendido en absoluto que “la liberación de la clase solo puede ser obra de ella misma””[18]

Entendemos que la revolución social es una cuestión de clase contra clase, de programa contra programa, el partido del orden contra el partido de la anarquía; la representación obrera se opone radicalmente a la revolución proletaria, “si la cuestión central de la revolución estuviera enunciada abiertamente y honestamente: capitalismo o comunismo, ninguna duda, ningún titubeo seria hoy posible en la gran masa del proletariado”(Rosa Luxemburgo). Como ya sosteniamos momentos antes, el fracaso del proletariado chileno estaba sentenciado de antemano cuando creyó ingenuamente en sus representantes políticos. Su falta de esclarecimiento teórico acerca de sus propios intereses le llevo a confiar gran parte de su organización a fuerzas externas, dígase: partidos, sindicatos  el poder del Estado, que obstruyeron una articulación viva, verdaderamente antagónica de los propios proletarios contra el capital. Pero esta aclaración, no es una justificación del proletariado, sino por el contrario, una autocritica; pues fue el mismo quien se conformó con la reforma y la “transición pacífica” al comunismo, con el “socialismo de un solo país” y con la democracia, fueron los propios obreros quienes creyeron en el “respaldo” del gobierno del pueblo.  La falta de claridad y exposición del programa histórico del proletariado es una medida intransable que hay que erradicar de nuestra praxis. La honestidad con respecto a la crítica radical del mundo mercantil debe ser la materia misma de su agitación.

QUIENES HACEN REVOLUCIONES A MEDIAS CAVAN SU PROPIA TUMBA !! NI JEFES NI VANGUARDIA: AUTONOMIA PROLETARIA!! A TOMAR EL CIELO POR ASALTO!!

[1] Entendemos por comunismo, el movimiento real que apuesta por abolir las condiciones de explotación existentes y busca  la realización de la verdadera comunidad humana; suprimiendo por tanto el trabajo asalariado, la propiedad privada, el dinero, el patriarcado, etc.. No al socialismo científico empleado por los países imperialistas del bloque soviético que no son sino otra expresión del capitalismo, donde el proceso de administración de la valorización del valor es controlado por el Estado y su burocracia.

[2] Movimiento Comunista radical Japones compuesto principalmente por estudiantes.

[3] Entendemos que estas expresiones del proletariado son en actos parte de un “comunismo difuso” que nos hace más que verificar que la potencia del comunismo en aquellas jornadas está presente, pero desprovisto de un contenido radical en cuanto al desenvolvimiento social del programa de negación del Estado/Capital

[4] Entre ellas encontramos la masacre de la obreros y estudiantes en Santiago y Valparaíso en 1957 en la llamada “Huelga de la Chaucha”, la matanza de pobladores de la población José María Caro en 1962, el asesinato de los trabajadores de la mina el Salvador en 1966 y la masacre de pobladores ocurrida en Puerto Montt en el año 1968.

[5] En noviembre de 1968, 126 obreros de la industria “Andrés Hidalgo y Cía.” se declararon en huelga por las deudas que mantenía con ellos el patrón. Luego de un proceso de movilización por las vías tradicionales que no dio frutos, los trabajadores deciden tomar la fábrica y gestionarla ellos mismos. En esta iniciativa estaban involucrados ex-cuadros de partidos de izquierda y obreros sin militancia partidaria. (Nota al pie de Columna Negra en traducción de Stranger Defeat: The Chilean Revolution. PointBlack! 1973)

[6] Revista Punto Final Nº 90, octubre de 1969

[7] El capital internacional replica la lucha de clases a escala mundial, extrae de los países marginales el capital necesario para reproducir los privilegios de los países “primermundistas”. De esta forma, no es difícil hacer pasar por “revolucionaria” las tentativas de nacionalizar los recursos, y de la “gestión obrera” del poder (aunque sea vía representantes burgueses). Sin contar, los deseos de las burguesías locales pertenecientes a estos países, de empoderarse realmente y hacer hegemonía completa sobre la sociedad, no importa que esto sea distribuyendo la economía de forma “paternalista” o derechamente “liberalista”.

[8] Grandes empresas de extracción mineral que representaban la “colonización” del capital imperialista.

[9] El MIR y el MCR, a pesar de su impronta revolucionaria estuvieron siempre acordes a actuar en función de las exigencias burocráticas de la UP. “Si el MIR no logro ser la vanguardia del proletariado chileno, no fue por no ser lo suficientemente vanguardia, sino porque su estrategia fue resistida por aquellos a quienes trato de manipular”. Extraña Derrota Pointblack!

[10]Duque y Pastrana “La movilización reivindicativa urbana de los sectores populares en Chile” 1972

[11] Boris Cofre “El Movimiento poblador en el gran Santiago”

[12] Punto Final N°189

[13] Hay actitudes que rompieron abiertamente con la cotidianidad capitalista; los obreros de la planta textil SUMAR en el contexto del paro nacional de la patronal de octubre del 72, comenzaron a producir ropa y víveres textiles para entregar a los pobladores aledaños a la fábrica. Con actitudes sencillas como esa, los obreros intrínsecamente estaban subvirtiendo la ley del valor y reapropiándose de su actividad diaria. Estas actitudes no son particulares ni azarosas, pues responden a una vida comunitaria real que venían forjando los obreros y pobladores del sector, a través de diversas actividades como bibliotecas populares y comedores comunes. (Ver testimonios en documentales “Ellos lucharon” y “Más fuerte que la metralla”)

[14] El Cordón Industrial de cerrillos llego a constituir un comité militar de autodefensa, siendo uno de los pocos lugares en constituir un foco de resistencia para el golpe militar.

[15]La planta textil SUMAR cercana a la población La Legua , como lo expresa Helios Prieto en “Chile: Los Gorilas estaban entre nosotros” fue uno de los focos más serios de resistencia. Durante cuatro días los militares no pudieron entrar en ella porque cada intento era duramente resistido. Un ómnibus de carabineros y dos tanquetas fueron destruidos por los combatientes; las mujeres y los niños arrojaban agua ardiente a los carabineros, mientras los obreros resistían con las pocas armas de fuego que pudieron rescatar. Pero la confianza ciega en los partidos y su organización, provocó una reacción tambaleante, de repliegue, léase textual “Toda las instrucciones eran que permaneciéramos en las fabricas y atentos, que en algún momento nos iban a entregar las armas para defender el gobierno de la unidad popular” (Cordones Industriales, Sandra Castillo)

[16] En Octubre de 1972 el congreso promovió la Ley de Tenencia responsable de Armas, que restringió su uso exclusivo a las fuerza armadas, proyecto que fue firmado por Salvador Allende.

[17] Ibid, Pag 70

[18] Helios, Prieto “Los gorilas estaban entre nosotros” Pag. 84

6to Encuentro del libro y la propaganda anarquista en Santiago

Nota del blog: Difundimos este evento que se realizará el 14 y 15 de octubre en el CSO “El Jardín” ubicado en la comuna de Cerro Navia, añadimos el texto de presentación que redactaron los compas que organizan la actividad donde se expresan las motivaciones para seguir realizando esta actividad año tras año. Al final del texto colocamos el link del evento en facebook para mayor información y preguntas.  

 

A todo quien quiera leer estas palabras:

Pensamos que como individuos que se posicionan desde una postura anárquica y revolucionaria, la nunca suficiente pero siempre irreductible difusión de herramientas para nuestra liberación debe continuar construyendo caminos cada vez más anchos dando a conocer imaginarios y perspectivas de diversos tiempos y lugares. Imaginarios donde podamos contrastar nuestras propias experiencias portando esas ideas y herramientas prácticas al terreno donde se pueda probar su coraje en nuestras vidas individuales y colectivas.

Tanto en este territorio que habitamos como en el resto del mundo corren días cada vez más difíciles para quienes tenemos que vender nuestros cuerpos y mentes a la acumulación de capital. Los índices de contaminación de todo tipo se hacen más difíciles de esconder para las grandes empresas y sus absurdas campañas de ahorro, mientras siguen su curso proyectos mega devastadores como el IIRSA o el MAPA. La precarización de todos los aspectos de nuestras vidas se evidencia a través de síntomas como depresión, frustración, ansiedad, rabia y otros que sentimos cada vez más seguido al vivir para gustos de los poderosos.

Escuchamos charlatanerías de distintos colores y emblemas que parecen siempre hablar de lo que necesitamos, pero que realmente sólo se ocupan y preocupan de sus necesidades, llamándonos a participar, desde todas las trincheras políticas, en circos como el que se realizará nuevamente en este territorio en noviembre cuyo propósito es mantener el show de su legitimidad. Este mecanismo sólo ha servido para mantenernos en el lugar que estamos, constituyéndonos como pequeños engranajes de la maquinaria patriarcal y capitalista, reproduciendo su legado hasta en lo más íntimo de nuestras vidas, llevándonos a utilizar, una y otra vez, las armas del enemigo que terminan por usarnos a nosotros/as; su legalidad, su marco práctico y teórico, sus referentes culturales, sus gustos, etc.

Pero nosotros/as no llamamos simplemente a la negación en el hecho y en la idea del mundo autoritario. Nuestra propuesta anárquica se funda en la lucha permanente por construir un mundo donde no existan mandatos ni obediencias. Es en el apoyo mutuo entre nosotros/as donde se hacen reales las prácticas e ideas antiautoritarias, abandonando el disfraz que nos han obligado a usar demócratas, católicos, conservadores, izquierdistas y todos los que sustentan este mundo de miserias y sus instituciones. Porque, admitámoslo, no hay escapatoria ni del Estado ni de la permanente crisis capitalista. Por eso hacemos un llamado a confrontarla.

Sabemos que sólo leyendo, discutiendo o meramente difundiendo ideas de libertad todo puede mantenerse tal y como está, alimentando el espectáculo de la disidencia hecha fetiche, vaciada de contenido y mercantilizada como una oferta más dentro del supermercado de las identidades. Pero pensamos que podemos hacer estas ideas realmente un peligro contra los poderosos si existe organización y decisión de lucha anárquica y revolucionaria.

Los espacios de encuentro sirven para hacer redes prácticas de complicidad y para que se conozcan proyectos y hechos reales de lucha. También son útiles para aportar a la teoría que derive en acción dando cuenta de que todas nuestras proyecciones y aspectos de la vida pueden realizarse de manera horizontal y libremente asociadas, teniendo siempre presente que es necesario luchar contra nuestros propios demonios individuales y colectivos cambiando el prisma de qué y cómo nos afecta. Creemos necesario cuestionar múltiples aspectos en nuestras existencias dejando de echarnos la culpa por todas las dificultades de la vida, aclarando que siempre intentarán controlar nuestras mentes y manos en beneficio solamente de ellos y sus diversos privilegios.

Por esto y mucho más, si quieres compartir tus inquietudes antagónicas a lo impuesto, si quieres conocer proyectos en lo concreto de luchas antiautoritarias, si quieres poner en discusión perspectivas individuales y colectivas, o si quieres venir a compartir o buscar armas contra el fascismo, la autoridad, el patriarcado y el Estado que reafirmen las vías revolucionarias, horizontales y autogestionadas, es que tenemos nuevamente el placer de invitarte al 6to Encuentro del Libro y la Propaganda Anarquista de Santiago, que se llevará a cabo los días 14 y 15 de Octubre.

Nuestra intención es alejarnos lo más posible de perpetuar cualquier fetiche de la palabra impresa o lo meramente teórico, entendiendo los límites y las contradicciones que plantea esta actividad, y al mismo tiempo reafirmándola como una instancia más en la que se cumpla la cada vez más abandonada costumbre de vernos cara a cara.

¡Contra el circo electoral y las instituciones que lo sostienen y fundamentan!
¡Contra El estado, la autoridad y el patriarcado, tanto en nuestras vidas individuales como donde habitamos!
¡Por la organización para la liberación de todo lo que nos convierte en esclavos/as!
¡Complicidad y solidaridad con los/as presos/as y las luchas que llevan compañeros/as anárquicos, aquí y en toda la orbe!
¡Seguimos construyendo y avanzando hacia la Anarquía!

En algún lugar del Valle del Maipo, Pikunmapu, territorio dominado por el Estado Chileno.

Coordinación del 6to Encuentro del Libro y la Propaganda Anarquista de Santiago, 2017.

PS: Ojalá estuviera de más decirlo, pero no se admitirán conductas autoritarias, misóginas, sexistas, racistas ni transfóbicas.
Actividad libre de humo y alcohol y abierta para todo aquel que se sienta interesado/a.

 

Link del evento en facebook

[Documental] Autonomía Obrera

Autonomía obrera en la Barcelona de los años sesenta es un documental de 72 minutos aparecido en 2012, con dirección de Oriol Murcia (1976), montador y guionista que ya había dirigido Free.doc, y apoyado en la tesis doctoral de Fernando Paniagua (1979), historiador que firma como documentalista.

Aunque figuraba en la web autonomiaobrera.net, este reseñista reconoce que llegó al documental buscando conocer más la figura de Manuel Murcia (1942-1982), personaje destacado del movimiento obrero autónomo en la zona de Barcelona y el Besòs. Quien, como nosotros, ya haya leído libros clave en este tema como El MIL, una historia política (de Sergi Rosés) o Luchas autónomas en los años setenta (VVAA) encontrará un mayor acercamiento a la autonomía obrera. «Mayor acercamiento» por dos motivos: el primero es que, como insinúa la repetición del apellido Murcia, Setenta y dos horas es la historia de Manuel reconstruida por su hijo Oriol -que apenas le conoció-, al igual que la de José Antonio Díaz Valcárcel (1932-1985). El segundo es que esto permite, igual que otros documentales se centran en el conflicto de Vitoria en 1975-76 o en la autonomía obrera en general, centrarse en la experiencia de fábricas míticas de Barcelona como La maquinista y el núcleo de trabajadores que pasaron del cristianismo proletario a las Comisiones Obreras y de ahí a constituir los Grupos Obreros Autónomos.

Quien no haya leído libros como esos ni visto documentales que traten el tema, encontrará una historia que probablemente le resulte desconocida, pero fácil de ver. Con ese acercamiento personal, que no nos parece que llegue a ser ñoño, la película entra de manera amena y nos cuenta una historia real. Una historia que nos habla de ética, de las grietas del franquismo, de la sociabilidad entre trabajadores y de tantas cosas que son parte de lo más digno de nuestra clase.

Propuesta para una praxis revolucionaria

NOTA DEL BLOG: Reproducimos este panfleto entregado hace unos años en la romería hacia el cementerio general en el marco de una nueva conmemoración del golpe de estado de 1973. Su contenido en términos generales expresa nuestras posturas ante la actualidad de la lucha de clases y el necesario desarrollo teórico del que adolecen los movimientos sociales. Pero ante todo, no queremos cristalizar un programa revolucionario sobre el “quehacer”, sino entregar mas herramientas para dilucidar nuestra practica como proletarios. 

 

El siguiente texto, es un trabajo colectivo, que nace de la discusión teórica entre compañeras y compañeros, que luchamos a diario para fortalecernos como sujetos revolucionarios. Tomamos conciencia y en la lucha hemos avanzado y seguiremos avanzando. Creemos que es necesario compartir estas reflexiones que pretenden ser una herramienta teórica alternativa que ayude a constituir la práctica revolucionaria. Se las entregamos para que la sometan a la crítica, teórica y prácticamente. Creemos que otro mundo es posible pero solo en la medida que dejemos de ser masa, y nos volvamos sujetos autónomos conscientes, creativos y activos, que nos articulemos, que ejecutemos, que nos atrevamos, que nos equivoquemos, aprendamos y sigamos avanzando, podremos cambiar el orden existente. Lo importante es tomar posiciones, decidirse, caminar en serio, la revolución no es un juego, y necesita de todos y todas, necesita práctica y teoría, ninguna más importante que la otra, ambas deben ir de la mano e ir marchando juntas y dialécticamente.

La cosa va enserio, y por lo tanto debemos ser conscientes de los riesgos y el trabajo que implica tomar la decisión de vivir un camino de lucha. La revolución requiere voluntad y esfuerzo de aquellxs que decidimos tomar posiciones, es imprescindible sacar de nuestras mentes fantasías simplistas que nos llevan a creer que solo el placer y la satisfacción moverán cada una de nuestras acciones. Habrá momentos de cansancio y agotamiento, de desidia, pero otros sin duda de mucha satisfacción. No será fácil, el esfuerzo debe existir si queremos dar golpes certeros que nos encaminen a la victoria.

Es por la seriedad de las palabras que están leyendo que creemos necesario hacerles llegar este texto, que es una apuesta por la construcción teórica colectiva. Es imprescindible que se difunda, que circule que corra, pues creemos que hoy más que nunca estamos carentes de teoría. Los movimientos sociales son una masa uniforme que no cuestiona, hay instinto pero no critica, no hay trabajo teórico ni contenido político, y se vuelven una imagen, un espectáculo, una válvula de escape que deja de tensionar y se estira, un embudo y una salida fácil para mantener vigente el sistema.  Es por esto que creemos que es necesario revisar la teoría y la práctica de “viejos” revolucionarios, para reinventarlas  y contextualizarlas,  reconociendo que en esta modernidad tardía  o  capitalismo tardío   ningún paradigma  teórico ni mucho menos ideológico nos ofrecerá una buena lectura del momento histórico del que somos parte, ni el marxismo, ni el anarquismo, ni en su versión situacionista,  pueden satisfacer hoy las explicaciones teóricas necesarias para comprender el estado actual de las cosas .

 Este texto entonces,  es una invitación  a la reflexión a la crítica y  a la práctica,  y una propuesta teórica del quehacer revolucionario. Hoy más que nunca es necesario e imprescindible un cambio de estas proporciones, un mundo que se agota ante la industrialización y la violencia del capitalismo, donde las personas somos arrastradas a la condición de objetos  y nuestra libertad vive encerrada en una pantalla, en un espectáculo. De este modo el siguiente texto pretende contextualizar conceptos teóricos tomados de luchas de antaño, para revitalizarlos y construir una herramienta teórica que nos permita acceder desde una perspectiva autónoma a la crítica y a la propuesta.  Aclaramos que no somos marxistas, no somos anarquistas, utilizamos la teoría de Marx y las ideas anarquistas como herramientas de lucha que nos permiten comprender la sociedad, criticarla y transformarla en la acción y en la palabra. Somos parte de la lucha que emprendieron los primeros seres humanos que se rebelaron contra la explotación y la esclavitud, por lo tanto herederos históricos de sus luchas, nos hacemos cargo de sus  errores para transformar constantemente nuestra teoría-práctica, estamos  conscientes de su entrega,  aciertos y desaciertos, y nos hacemos  parte de ese camino que  aquellas mujeres y hombres tuvieron la valentía mostrarnos, somos sus continuadores, somos historia, somos presente y futuro, somos revolucionarios.

11 de Septiembre 2013

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Anarquía & Comunismo N°9

¡Ya está circulando por las calles del territorio dominado por el Estado chileno y en la web ‘Anarquía & Comunismo’ N°9!

En este número:
Mapeando la represión: Encierro psiquiátrico, lobotomía y electroshock
Primero de mayo contra el trabajo asalariado: Consideraciones generales sobre su historia y conmemoración
Síntesis revolucionaria y descomposición capitalista: Aportes para la comprensión y construcción de una posibilidad comunista ante “el fin de la historia”
Afilando las palabras: comunización (cuarta parte)
Hemos recibido
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MAPEANDO LA REPRESIÓN: ENCIERRO PSIQUIÁTRICO, LOBOTOMÍAS Y ELECTROSHOCK
“En nuestra sociedad no hay nadie que no sea un enfermo mental” (Rainer Werner Fassbinder).
“La exigencia de apropiarse de la “propia” enfermedad implícitamente apuntaba a la política dominante de propiedad en el centro nervioso de la subjetividad, y al mismo tiempo implicaba al comunismo auténtico en el cual se trata en primer y último lugar de la apropiación y realización colectivas de las fuerzas humanas esenciales, de la especie humana en su indivisibilidad-individualidad” (Wolfang Huber, SPK-Colectivo de Pacientes Socialistas).
Cuando pensamos en el Sistema Penal por lo general nos vienen a la mente imágenes de policías, fiscales, jueces, gendarmes, y las instituciones de control y encierro que ellos se encargan de aplicar: firma semanal o mensual, multas, reclusión nocturna, controles de identidad, centros de internación de adolescentes, cárceles públicas y/o concesionadas, etc.
Sin embargo, el poder punitivo del Estado/Capital está lejos de agotarse en esas formas de criminalización abierta que sus propias leyes reconocen como tales. El mapa de la represión es mucho más complejo e incluye a formas de control y dominación que a simple vista escapan de la mirada centrada en lo policial/carcelario, entre ellas los distintos tipos de “hogares de menores”(1), y todo el archipiélago de instituciones vinculadas a la internación psiquiátrica.
Tal como viene señalando desde los años 60 la contracorriente conocida como “antipsiquiatría”, el concepto de “enfermedad mental” es bastante dudoso(2), y más bien expresa una de las aristas del sistema de control social, que entre otras funciones se encarga de señalar bajo el pretexto de lo “terapéutico” el límite entre lo “normal” y lo “patológico”. Esta normalidad no deriva de las necesidades humanas y sus formas “sanas” de convivencia social, sino que es la normalidad de la libre explotación de los humanos por los humanos(3), y del proceso automático de valorización eterna del valor (la manera en que el dinero en tanto capital se convierte dinámicamente en más dinero y más capital).
En Chile el antiguo “Reglamento de Internación de Insanos” fue reemplazado en 1998 por otro titulado “Reglamento para la internación de las personas con enfermedades mentales y sobre los establecimientos que la proporcionan”. Tras definir a los pacientes psiquiátricos como  “las personas que sufren de una enfermedad o trastorno mental y que se encuentren bajo supervisión o tratamiento médico especializado” y a la enfermedad o trastorno mental como “una condición mórbida que sobreviene en una determinada persona, afectando en intensidades variables, el funcionamiento de la mente, el organismo, la personalidad y la interacción social, en forma transitoria o permanente”, se entra de lleno a la regulación de la internación, que según el artículo 10 podría ser voluntaria o no voluntaria.
La internación no voluntaria en su versión “administrativa” es definida como “aquella que ha sido determinada por la autoridad sanitaria, a partir de la iniciativa de la autoridad policial, de la familia, del médico tratante (…) o de cualquier miembro de la comunidad, con el fin de trasladar o internar en un centro asistencial, a una persona, aparentemente afectada por un trastorno mental, cuya conducta pone en riesgo su integridad y la de los demás, o bien, altera el orden o la tranquilidad en lugares de uso o acceso público”. Si el sujeto no consiente en ella, se autoriza a usar el “apremio físico”, señalando que “el cuidado de la persona y de su conducta disruptiva si se presenta, será acordada en cada caso, entre la autoridad policial y de salud presentes”. Como se puede apreciar, cualquier buen ciudadano podría pedir la internación de elementos que considere socialmente disruptivos, y sobre la libertad de la persona decidirá en definitiva una mezcla del poder médico con la fuerza pública o policial.  Además, existen internaciones no voluntarias “de urgencia” (decididas por médicos, y que en principio duran 72 horas como máximo), y “judiciales”.
Los “tratamientos” aplicables a las personas internadas son decididos por un “comité asesor técnico y ético”. En principio se requiere del consentimiento del paciente, pero siempre es posible sortear ese obstáculo mediante autorizaciones médicas, incluyendo la aplicación de “terapia electroconvulsivante” (art. 24) y de “procedimientos irreversibles” como “psicocirugía o cirugía aplicada al tejido cerebral, con el fin de suprimir o modificar funcionamientos o conductas del paciente” (art. 25 a). Además, se autoriza “el uso de medidas de contención física o farmacológica y de observación continua en aislamiento” (art. 27). Por debajo de esa jerga de medicina legal, lo que tenemos es: camisas de fuerza y “lobotomía, electroshock, fuera cerebro, un zombi más”, como cantaba hace tres décadas La Polla Records en “Canarios y Jilgueros”.
Realidades como las exhibidas en películas como “La naranja mecánica” (excelente novela de A. Burgess llevada al cine por S. Kubrick) y  “Atrapado sin salida” (sobre un ladrón que para escapar del sistema penal termina como paciente psiquiátrico) no han quedado atrás, sino que el Derecho burgués vigente en alianza con los poderes de “normalización” siguen necesitando acudir a estas técnicas de represión de la disidencia definida como “enfermedad”, y para ello las relegitima en nuevas leyes y reglamentos. Hemos referido aquí las formas más intensas de psiquiatrización, pero somos conscientes de que capas mucho más amplias de la población son sometidas a formas más “sutiles” de estos mismos poderes, por ejemplo, mediante el uso de medicamentos de este tipo en la infancia.
En el mundo enfermo de la mercancía, necesitamos romper con todos los mecanismos de dominación que tienden a aislarnos y medicalizarnos, practicando el apoyo mutuo para sanarnos entre nosotrxs mismxs, y profundizando la crítica radical a todo el sistema de control. Experiencias a tener en cuenta además de la Antipsiquiatría son el Colectivo de Pacientes Socialistas o SPK (que llegó a colaborar con la Fracción del Ejército Rojo o RAF, y que hasta el día de hoy sigue llamando a hacer de nuestra enfermedad un arma) , y el Movimiento Escuchando Voces (que cuestiona la asociación entre la escucha de voces y la enfermedad mental, llamando a entenderla como algo natural ), entre otros. Para terminar, recomendamos leer el manual “Discontinuación del uso de drogas psiquiátricas” (The Icarus Project y Freedom Center ), además de la “Antología de la locura” compilada por Miguel Edwards entre los pacientes internos en el Hospital Psiquiátrico El Salvador de Valparaíso.
Notas:
(1) Esa denominación bastante hipócrita es un típico eufemismo. El término “menores”, a diferencia de “infancia” o “niñez”, usualmente se reserva para lxshijxs de lxs pobres. Los “hogares” se han redefinido muchas veces con distintos nombres (Centro de Observación y Diagnóstico, Centros de Internación Provisoria, Centros de Rehabilitación Conductual, etc.). Siempre han designado en realidad un tipo de cárcel privada, pública o mixta que el Estado/Capital desde su prehistoria ha usado para recluir a un sector de la infancia y adolescencia.
 (2) Un texto fundamental en esta línea de cuestionamiento fue “El mito de la enfermedad mental”, de Thomas Szasz (1961). Hay traducción al español en ediciones Amorrurtu.
(3) Corregimos acá la expresión clásica de Karl Marx en El Capital, tal cual suele ser traducida al español: “explotación del hombre por el hombre”. Pese a las limitaciones del lenguaje y/o las traducciones, la Crítica de la Economía Política se refiere al devenir de toda la especie humana, no a un determinado género, edad o raza.